El análisis que me propongo realizar, tiene como eje articulador al programa Servicio País (PSP) y la Fundación Nacional para la Superación de la Pobreza (FSP), ya que a mi juicio dichas experiencias tienen a la base una concepción de gestión de pobreza, que incorpora en distintos momentos y escalas, los paradigmas de lo social (Corvalán, 1996).
Para desarrollar mi análisis, tomare la definición de intervención social de tipo socio política, para posteriormente analizar al PSP y la FSP de acuerdo a los paradigmas de lo social y en particular, desde el concepto de intervención social que tiene cada uno.
La definición de intervención social socio política que nos entrega el texto de Corvalán enfatiza la idea de que existe este tipo de intervención cuando agentes de la sociedad (vía Estado o vía Sociedad Civil) plantean la inaceptabilidad de una realidad social que afecta la vida de los individuos.
En un contexto post dictadura, que hereda la lógica de un Estado subsidiario y con la impronta de un desarrollo social subordinado a los criterios de desarrollo económico y acción del mercado, los gobiernos de la Concertación asumen de lleno un rol respecto a la intervención social. Cuando asume dicho conglomerado, existe un país con un 45% de su población bajo la línea de pobreza y de la cual cerca de un 17 por ciento estaba en situación de indigencia. Existe entonces, una situación inaceptable de la cual, tanto Estado como sociedad civil se sienten interpelados en afrontar.
Por una parte, el Gobierno de Patricio Aylwin y haciendo una lectura desde el paradigma Integracionista, asume desde el discurso una posición frente a la temática de la pobreza y que dice relación con una intervención que integre al desarrollo. Tenemos en efecto, desde la intervención, un proyecto nacional.
En ese contexto y consecuente con lo del presidente Aylwin, Eduardo Frei integra en su discurso de política social la idea de que debe existir una política de oportunidades y de calidad de vida, con énfasis en los procesos de integración social; de fondo, la idea del crecimiento (económico) con equidad (integración).
En términos de estructura, en el año 1990 se crea el Mideplan, cuyo objetivo central es erradicar la pobreza y articular todas las instancias que favorezcan la integración social; de aquí, emergen políticas concretas de intervención (p.e.: Fosis) y se generan diálogos con la sociedad civil para enfrentar la temática. El año 1994 se crea el Comité Interministerial Social que genera el Plan Nacional para la Superación de la Pobreza.
En este clima, el gobierno del presidente Frei, asume desde el comienzo el rol de re articular la política estatal en lo que se refiere a la temática de pobreza y crea el Consejo Nacional para la Superación de la Pobreza, quien propone en el año 1994, la creación del programa Servicio País.
Antes de seguir avanzando, es preciso señalar que todo este proceso culmina dos años después por diferencias de forma de y de fondo entre los distintos actores involucrados en esta apuesta. Es aquí pertinente la lectura desde la perspectiva del Conflicto, ya que desde el punto de vista de la intervención, la lógica estatal no cumplía con los mínimos necesarios (políticos, económicos) para llevar a cabo una política social como la pretendida y que efectivamente funcionara en la realidad; por lo tanto, lo social se comienza a pensar necesariamente desde lo civil y se comienzan a generar movimientos (acciones) que, a propósito de las temáticas de pobreza, movilizaran actores en función de la temática de pobreza; son los proyectos sociales los que efectivamente tienen resultados concretos.
Así es como se crea en 1995 la Fundación Nacional para la Superación de la Pobreza (compuesta por distintos actores de la sociedad civil) quien asume el programa Servicio País como una de sus propuestas más concretas y coherentes frente a la temática de pobreza. El giro que le imprime la Fundación al PSP, es posible de leer en tanto intervención, desde el paradigma Competitivo, ya que se muestra una intención clara por generar un dialogo, un intercambio en las instancias sociales que permitan el intercambio simbólico y material entre los agentes de la sociedad civil, considerando a estos como portadores de características que les permitirán aportar en la resolución de sus problemáticas, y de esta forma, acceder (ser integrados) a un mercado que les permita progresar socialmente. De fondo, el PSP tiene como marco orientador el desarrollo local, lo que permite el desarrollo de iniciativas de emprendimiento y participación civil.
El desarrollo del programa Servicio País y los efectos de su intervención (pensada desde un enfoque Competitivo) en la comunidad, son posibles de leer finalmente desde el paradigma de la Alienación, en tanto el proceso de empoderamiento de las comunidades con las que ha trabajado el programa ha permitido la emergencia de movimientos sociales (pescadores, campesinos, artesanos) y que desde la lógica de la confrontación (no todos por cierto) han generado un interesante dialogo con los Gobiernos Locales (municipalidades) quienes han debido asumir un rol frente a estas demandas organizadas.
Me parece que lo relatado es un primer análisis que será interesante de depurar y someter a crítica, principalmente a partir de la lectura que se puede tener del proceso de empoderamiento y la organización de la demanda comunitaria, en tanto esta podria develar una paradoja desde el punto de vista practico y teorico, ya que quienes estamos invitados a intervenir como psicologos comunitarios (y todos los agentes que intervienen en lo social) lo hacemos desde la logica del mercado (el mercado del conocimiento) con el proposito de aportar a los sujetos una buena entrada hacia el mercado capitalista.