domingo, 10 de mayo de 2009

Una lectura del programa Servicio Pais a través de los paradigmas de lo social


El análisis que me propongo realizar, tiene como eje articulador al programa Servicio País (PSP) y la Fundación Nacional para la Superación de la Pobreza (FSP), ya que a mi juicio dichas experiencias tienen a la base una concepción de gestión de pobreza, que incorpora en distintos momentos y escalas, los paradigmas de lo social (Corvalán, 1996).


Para desarrollar mi análisis, tomare la definición de intervención social de tipo socio política, para posteriormente analizar al PSP y la FSP de acuerdo a los paradigmas de lo social y en particular, desde el concepto de intervención social que tiene cada uno.


La definición de intervención social socio política que nos entrega el texto de Corvalán enfatiza la idea de que existe este tipo de intervención cuando agentes de la sociedad (vía Estado o vía Sociedad Civil) plantean la inaceptabilidad de una realidad social que afecta la vida de los individuos.


En un contexto post dictadura, que hereda la lógica de un Estado subsidiario y con la impronta de un desarrollo social subordinado a los criterios de desarrollo económico y acción del mercado, los gobiernos de la Concertación asumen de lleno un rol respecto a la intervención social. Cuando asume dicho conglomerado, existe un país con un 45% de su población bajo la línea de pobreza y de la cual cerca de un 17 por ciento estaba en situación de indigencia. Existe entonces, una situación inaceptable de la cual, tanto Estado como sociedad civil se sienten interpelados en afrontar.


Por una parte, el Gobierno de Patricio Aylwin y haciendo una lectura desde el paradigma Integracionista, asume desde el discurso una posición frente a la temática de la pobreza y que dice relación con una intervención que integre al desarrollo. Tenemos en efecto, desde la intervención, un proyecto nacional.
En ese contexto y consecuente con lo del presidente Aylwin, Eduardo Frei integra en su discurso de política social la idea de que debe existir una política de oportunidades y de calidad de vida, con énfasis en los procesos de integración social; de fondo, la idea del crecimiento (económico) con equidad (integración).
En términos de estructura, en el año 1990 se crea el Mideplan, cuyo objetivo central es erradicar la pobreza y articular todas las instancias que favorezcan la integración social; de aquí, emergen políticas concretas de intervención (p.e.: Fosis) y se generan diálogos con la sociedad civil para enfrentar la temática. El año 1994 se crea el Comité Interministerial Social que genera el Plan Nacional para la Superación de la Pobreza.


En este clima, el gobierno del presidente Frei, asume desde el comienzo el rol de re articular la política estatal en lo que se refiere a la temática de pobreza y crea el Consejo Nacional para la Superación de la Pobreza, quien propone en el año 1994, la creación del programa Servicio País.
Antes de seguir avanzando, es preciso señalar que todo este proceso culmina dos años después por diferencias de forma de y de fondo entre los distintos actores involucrados en esta apuesta. Es aquí pertinente la lectura desde la perspectiva del Conflicto, ya que desde el punto de vista de la intervención, la lógica estatal no cumplía con los mínimos necesarios (políticos, económicos) para llevar a cabo una política social como la pretendida y que efectivamente funcionara en la realidad; por lo tanto, lo social se comienza a pensar necesariamente desde lo civil y se comienzan a generar movimientos (acciones) que, a propósito de las temáticas de pobreza, movilizaran actores en función de la temática de pobreza; son los proyectos sociales los que efectivamente tienen resultados concretos.


Así es como se crea en 1995 la Fundación Nacional para la Superación de la Pobreza (compuesta por distintos actores de la sociedad civil) quien asume el programa Servicio País como una de sus propuestas más concretas y coherentes frente a la temática de pobreza. El giro que le imprime la Fundación al PSP, es posible de leer en tanto intervención, desde el paradigma Competitivo, ya que se muestra una intención clara por generar un dialogo, un intercambio en las instancias sociales que permitan el intercambio simbólico y material entre los agentes de la sociedad civil, considerando a estos como portadores de características que les permitirán aportar en la resolución de sus problemáticas, y de esta forma, acceder (ser integrados) a un mercado que les permita progresar socialmente. De fondo, el PSP tiene como marco orientador el desarrollo local, lo que permite el desarrollo de iniciativas de emprendimiento y participación civil.


El desarrollo del programa Servicio País y los efectos de su intervención (pensada desde un enfoque Competitivo) en la comunidad, son posibles de leer finalmente desde el paradigma de la Alienación, en tanto el proceso de empoderamiento de las comunidades con las que ha trabajado el programa ha permitido la emergencia de movimientos sociales (pescadores, campesinos, artesanos) y que desde la lógica de la confrontación (no todos por cierto) han generado un interesante dialogo con los Gobiernos Locales (municipalidades) quienes han debido asumir un rol frente a estas demandas organizadas.


Me parece que lo relatado es un primer análisis que será interesante de depurar y someter a crítica, principalmente a partir de la lectura que se puede tener del proceso de empoderamiento y la organización de la demanda comunitaria, en tanto esta podria develar una paradoja desde el punto de vista practico y teorico, ya que quienes estamos invitados a intervenir como psicologos comunitarios (y todos los agentes que intervienen en lo social) lo hacemos desde la logica del mercado (el mercado del conocimiento) con el proposito de aportar a los sujetos una buena entrada hacia el mercado capitalista.

domingo, 19 de abril de 2009

La Risoterapia, mas que una carcajada



Despues de haber terminado un taller de Risoterapia con mas de 60 abuelos y abuelas de los Muermos y en medio de un suculento almuerzo organizado por la Unión comunal de adultos mayores, me encontre derepente sentado al lado de un señor que calculo tendria unos 65 años y al cual le pregunto, y...como esta?, y él despues de un rapido reconocimiento me responde: "mire, bastante bien, lo unico malo es que siento que tengo la pierna izquierda medio helada". Bueno, me dije, y con el unico afan de ir en busca de algún chal, me agache a mirarle la mentada pierna...y caramba!!, el caballero no tenia su pierna izquierda!!...me levanto, lo miro con una cara que mezclaba el pudor con la tentación de risa, y tras un par de segundos, reventamos ambos en una carcajada que contagio a varios de los comensales que estaban en la mesa.




En ese momento, me emocione muy profundamente al ver a una persona que teniendo amputada su pierna por efecto de la diabetes, tenia no solo el animo sino que también la inteligencia para reirse de su "problema" y de paso, hacer reir a los que lo acompañaban. La reflexión que vino después es la que comparto en estas lineas a propósito de la Risoterapia.




Este metodo terapéutico, que de entrada no invita a tomarselo muy seriamente, ha sido extensamente reconocido y validado como un agente tremendamente eficaz en los procesos que acompañan a los procedimientos medicos, en los casos de enfermedades cronicas e irreversibles, como el cancer, el sida y la diabetes.




No es que por si sola la risa cure, pero cuando un proceso de recuperación asociado a una enfermedad grave carece de un estado de animo positivo, se nota y bastante. Y asi queda demostrado con el relato que da inicio a este texto. El abuelo de los Muermos es capaz de llevar y vivir con una enfermedad importante, a ratos invalidante, pero que no le impide disfrutar y vivir un taller de risoterapia, un almuerzo con amigos, una caminata por la lluvia de regreso a casa.




La risoterapia es mas que una carcajada, es abrir una posibilidad real para mejorar estados animicos adversos, situaciones complicadas o simplemente para mejorar en el dia a dia nuestra relación con nuestros pares. La risoterapia, y asi me lo enseñaron en los Muermos, nos ayuda a sentirnos mejor con lo que somos y seremos.








viernes, 3 de abril de 2009

Reconociendose en colores

Este es un texto presentado en la revista de psicología de la UST Puerto Montt el 2008. Es un intento de articulación entre una notable experiencia comunitaria con lo que nos ofrece el psicoanálisis lacaniano.

Re-Conociéndose en colores
Una lectura lacaniana de los Cuerpos Pintados de Carelmapu
Ps. José Cariaga Rubilar


Con la excusa razonable de poder aportar con un articulo a esta Revista - invitación que dicho sea de paso, agradezco en profundidad - me he tomado la libertad de articular algunas ideas, a propósito de una experiencia poco común y por lo mismo subversiva, (en un sentido que, entendemos, interpela al sujeto del psicoanálisis) que se lleva a cabo en Carelmapu, comuna de Maullín.

Dicha experiencia, que tiene como telón de fondo la ruralidad y la rigurosidad de toda una vida ligada al mar, moviliza a nueve mujeres a desnudar sus historias menos felices en silenciosas imágenes que sin embargo provocan ecos y sonidos que invitan a la reflexión. Entre los cuerpos de estas mujeres se dejan ver curantos, ventanas, tejuelas y flores que transmiten pasión, dolor y preguntas respecto a la enigmática interrogación que Freud nos transmite en los albores del psicoanálisis y que sigue siendo piedra angular de la reflexión analítica hasta hoy… ¿Qué desea una mujer?

No pretendo aventurar una respuesta en estas pocas líneas, pero si me interesa articular algunos conceptos que el psicoanálisis adopta y que utiliza para intentar dar respuesta a la pregunta enunciada. Uno de esos conceptos es el Cuerpo, y principalmente el cuerpo en relación con la histeria.

Para Freud, el cuerpo de la histérica representa un lugar particularmente sensible a las representaciones psíquicas inconscientes, a través de lo que denomina conversión, manifestación innegable de las pulsiones. Para Freud, la histeria era un lugar de lenguaje común del inconsciente perfectamente legible y en consecuencia interpretable. Si el cuerpo habla, el problema entonces no es escucharlo, sino traducirlo.

Asumiendo que la lectura lacaniana propone siempre un retorno a Freud, es pertinente señalar lo que para el padre del psicoanálisis develaban sus histéricas. Ahora, en Lacan lo que podemos encontrar es una lectura que permite entender al cuerpo en tres registros: imaginario, simbólico y real. Imaginario en tanto constituyente del Yo y del lugar de la(s) falta(s) del sujeto; Simbólico en tanto lugar que se reserva para los significantes (inscriptos en este caso, en el cuerpo de la Histeria); y Real, en tanto cuerpo que escapa de toda significación y que se instala como barrera entre los sexos.

Dejemos el tema del Cuerpo para introducir un segundo concepto que nos servirá para analizar la temática que nos convoca: el Significante.

Para Lacan, el significante es aquel elemento del discurso, registrable en los niveles consciente e inconsciente y que representa al sujeto, a la vez que lo determina. En términos sencillos (asumiendo el riesgo de resumir) el concepto enunciado permite orientar el análisis desde el campo del lenguaje, lugar en donde se develan los primeros rasgos de la cura y se despliegan las fallas del sujeto.
El significante es un concepto que se toma prestado de la lingüística y que Lacan invierte para poder dar cuenta de la autonomía del significante respecto a la significación. Esta autonomía es la que permite conformar las cadenas de significantes que develan el deseo inconsciente del sujeto en su discurso.

Los Cuerpos Pintados de Carelmapu son, como decíamos, una expresión silenciosa de un discurso que las mujeres sostienen respecto a su imagen de Mujer, de mujer que no se reconoce en un cuerpo sino hasta que es confrontada con lo Real del hombre (en tanto lugar), aquel Real que se impone por la fuerza y que se alimenta de la historia tolerada bajo el significante del Amor.

El dialogo que las mujeres artesanas y pescadoras van dibujando a través de los trazos de pintura, llaman la atención debido a que no solo es la expresión artística de un deseo reprimido lo que se refleja en cada espalda y cadera, sino también se ve nítidamente como estas mujeres comienzan a re- habitar un cuerpo que estaba adormecido; desconocido quizás por que la rutina se impone y el significante en consecuencia se adormece en ese espacio.

Significante que da cuenta de un cuerpo que permite ser habitado por el deseo de ser en el mundo, de validarse y reconocerse. Sin embargo, la paradoja se instala cuando las mujeres se despojan de sus ropas y se visten de cientos de significantes (la tejuela, el curanto, la flor, la ventana) que mas que abrigarlas, las expone desde lo que Lacan nos indica, diciendo que “por medio de su cuerpo mismo, el sujeto emite una palabra que, como tal, es palabra de verdad, una palabra que ni siquiera sabe que emite como significante. Por que siempre dice mucho mas de lo que quiere decir, siempre mucho mas de lo que sabe decir” (Los Escritos Técnicos - 1954)

Agrego un elemento más: no son solo las mujeres las que se exponen en sus atuendos aventureros, sino que además somos nosotros los que quedamos, en tanto sujetos de lenguaje, expuestos frente a la imposibilidad de poder decirlo todo a través de las palabras. Nos sometemos al peso del significante en cualquiera de sus expresiones y es la expresión del cuerpo pintado la mejor forma de reconocer dicha interpelación.

Avanzando hacia el cierre del articulo, me detengo en el enunciado que encabeza este trabajo: el Re – Conocerse. Tras la experiencia de hacer metáforas de sus miedos, deseos y angustias a través de los colores y los relatos, y tras mirarse una y otra vez en el espejo, estas mujeres pudieron encontrar un sentido a esos enigmas que se plasman como síntoma en una convivencia compleja con la vida real.

Es pertinente declararlo aquí: No hay cura!, seria ambicioso sino pretencioso el insinuarlo, pero me atrevo a señalar sin embargo, que hay un intento atrevido en cada una de estas mujeres, para reconciliarse con una historia aun inconclusa, que invita a despojarse de los ropajes imaginarios para vestirse de los significantes que nos sitúan como sujetos en el mundo. Vaya apuesta!.


Post Scriptum: Dedicado cariñosa y respetuosamente a todas las mujeres artesanas, pescadores y emprendedoras de la comuna de Maullín.

Para más información de esta experiencia, contactarse con la Unión Comunal de Talleres Laborales de Maullín. Actualmente estas obras se exponen en el teatro municipal de dicha comuna.

domingo, 8 de marzo de 2009

Para empezar



Hace ya algunos años, entre a estudiar psicología asumiendo que en algún momento la carrera me iba a encantar, y esto no es algo nuevo para los que me conocen. Entre la profesión y yo, el romance tardó en nacer y fue mas bien una relación tormentosa los primeros años...peleas, infidelidades (la musica siempre se quizo interponer en nuestro camino) y desilusiones que decanto finalmente en un amor por conveniencia; En un momento nos dijimos: "ok, tu no me agradas y yo a ti tampoco, pero estamos juntos en esto"...hoy estamos juntos por que nos gusta estar con la gente, donde las papas queman, donde pasan cosas, donde se necesita, por que nos gusta hacer reir y por que nos gusta comunicar.




La psicología se transformo en una interesante medio para conocer a las personas, para conocer lugares, para conocerme...me gusta trabajar con grupos, ayudar a poner en facil lo dificil, hacer reir con la risoterapia y escuchar cuando quiero ser escuchado. La psicología hoy es un amor de esos imposibles, un amor que siempre llena de preguntas y dudas, mas que de certezas y claridades. Un amor que, como todo amor merece, lo vivo con pasión.